Nosotras que nos queremos tanto...
La imagen personal se ha convertido en algo escencial en nuestros días, tanto para conseguir un buen empleo, hacer contactos empresariales, participar de eventos, o simplemente, relacionarse con otras personas.
Después de mas de cuatro decadas de lucha, hoy la mujer ocupa espacios en ámbitos de la vida social, politica, empresarial y hogareña. Esto la obliga, de alguna manera, a presentar una imagen personal impecable, debiendo cuidar tanto el exterior como el interior, para tansmitir el mensaje correcto
La vestimenta correcta, lo mismo que un buen maquillaje y un caminar agraciado, son necesarios para construir esta imagen, pero si a la hora de relacionarse con los demás, no existen la cortesía y los buenos modales, todo lo anterior pierde vigencia.
El diccionario define cortesía como: “Demostración o acto con que se manifiesta la atención, respeto o afecto que tiene alguien a otra persona.” Es decir que surge de una entrega autentica y voluntaria, de dar a otro parte del espacio, del tiempo o del placer propios, sin que esto signifique una condición de inferioridad sino, por el contrario, una acción de respeto y aprecio por los otros.
La cortesía es una herramienta importante en las relaciones humanas ayuda en la eficacia de la comunicación y de la relación de los individuos mejorando así la calidad de vida.
Los buenos modales surgen de la cortesía y son la segunda herramienta fundamental para lograr una buena imagen, son la expresión de lo mejor de cada uno, si bien en estos días tanto la cortesía como los buenos modales están dejados de lado, son la manera de tomar conciencia de la dignidad de los otros y asi poder generar bueno vinculos con los demas.
La imagen personal:
l Cuidar la higiene tanto del cabello como del cuerpo en todo momento.
l Mantener las uñas de manos y pies en perfecto estado con los cuidados correspondientes.
l La vestimenta debe ser adecuada a la circunstancia. El secreto es la discresión.
l Los accesorios ayudan a completar la imagen dada por la vestimenta, deberán armonizar con esta.
l El maquillaje debe ocultar defectos de la piel y resaltar los ojos o la boca, nunca ambos. Para la noche será mas acentuado que durante el día.
l Las fragancias utilizadas deberán ser mas acentuadas por la noche y mas sutiles durante el día. Otra vez: discresión.
Es importante que todos estos items se relacionen tanto con la moda, la contextura física, gustos personales, etc. y, sobre todo, que reflejen la persona interior de cada mujer: sus valores, así como sus ambiciones profesionales.
Los hábitos:
l Sonreír, independientemente del temperamento personal.
l Saludar a todos por igual.
l Vigilar el tono de las palabras. Evitar las malas palabras.
l Evitar los gritos al comunicarse con los otros.
l Pedir siempre “por favor”.
l Disculparse correctamente si se ocasiona alguna incomodidad o error.
l Agradecer los gestos, servicios o acciones de los demás.
El punto principal es hacer de los hábitos un modo personal, asi la sonrisa o el saludo no serán asunto de compromiso, sino que saldrán de un sentimiento verdadero que complacerá a ambas partes de cualquier relación.
Algunas reglas:
l Mantener el cuerpo recto si se está hablando con otra persona.
l Sentarse con suavidad y delicadeza, tomando actitud normal pero firme.
l No está bien visto tutear a personas que no son de confianza.
l No se debe arreglar contínuamente la ropa o el cabello.
l Las carcajadas en una mujer la hacen parecer vulgar.
l Nunca se debe notar el aburrimiento.
l Evitar la cercanía exagerada con otra persona.
l Mirar a la persona con quien se mantiene una conversación pero con discresión.
l En la mesa, saber tomar correctamente los alimentos.
El aprendizaje y la utilización de la cortesía y los buenos modales deben ejercitarse en todos los ámbitos de la vida lo cual termina enriqueciéndola, asi la mujer podrá ocupar con dignidad los nuevos lugares sociales y a la vez mejorar sus relaciones personles mejorando las de los demás.
La mujer de hoy debe formar moral y espiritualmente a otras personas, sus hijos; enseñándoles el respeto por los de su misma edad y por los mayores. En lo profesional, la mujer debe lograr respeto sin perder la delicadeza, dar ordenes sin humillar a nadie, conservando su femineidad sin perder seguridad.
Las relaciones son el eje del mundo de hoy, requieren de tacto y observación del otro como ser humano, para esto, la cultura de los buenos modales es la herramienta fundamental que puede colocar a la mujer en el lugar de protagonismo que busca desde hace tiempo.
Fuente Informàtica: www.nuevomundo.k12.ec
Material investigado por la alumna Gabriela Cuello, CIMTE, Santa Fe Ciudad
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