Organizando un almuerzo de negocios
Desde el punto de vista protocolar, existen ciertas reglas que se deben tener en cuenta al momento de organizar el encuentro. Elegir con prudencia, sobriedad y buen gusto un restaurante que ofrezca un menú de estilo internacional y precio moderado. Se deben evitar los lugares de moda con un menú también de moda donde, generalmente, los precios son elevados y salvo honrosas excepciones el servicio suele ser mediocre. No se debe olvidar que no a todas las personas les gusta el sushi. Una vez elegido el lugar es conveniente, si es posible, concurrir personalmente o enviar a un asistente de confianza con el fin de mantener una breve conversación con el maître y poder elegir la mesa más adecuada dentro del salón, apartada tanto de la cocina como de los toilettes. Se revisará el menú y la carta de vinos, si es que el anfitrión acostumbra beberlo en sus almuerzos. Quizás lo más adecuado sea no incluir bebidas alcohólicas, ya que luego se debe continuar trabajando.Si todo está en orden, el sentido común indica que es el momento de realizar la reserva, precisando fecha, horario y cantidad de personas que concurrirán. Si por alguna razón, es necesario modificar alguno de los datos de la reserva, por ejemplo la cantidad de comensales, se comunicará al restaurante este cambio. Resulta muy desprolijo que al llegar a la mesa, excedan sitios de comensal o lo que es peor que falten. Con respecto a la elección de los platos existen reglas gastronómicas y religiosas que no se deben ignorar. En una comida no deben repetirse dos platos con el mismo tipo de cocción o bien ofrecer cerdo o bebidas alcohólicas a aquellas personas cuya religión se lo prohíbe.Por ninguna razón se repetirán los mismos ingredientes aunque estén preparados de distinta manera. Si un menú comienza con fruta, no debe incluirse en el plato principal ni en el postre otras variedades.
Fuente Informática: http://noticiasprotocolo.blogspot.com/2008/12/almuerzo-o-negocios.html
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