El protocolo: Formalismos alrededor de
la mesa
(Miguel J. Jordá). La mejor regla del protocolo es seguir el viejo refrán, muy español, que dice: "Fueres, donde fueres, haz lo que vieres"..., lo que se traduce en "Sencillez, Comunicación y Diplomacia".La definición de protocolo nos dice que son "las reglas ceremoniales, escritas o no, establecidas por decreto, o costumbre, en un ambiente determinado, y que en aras del buen entendimiento, educación, cultura, y raciocinio, deben seguirse por todas las partes implicadas".Las reglas pueden variar de país a país, y mucho más de cultura a cultura, pues he creído leer en alguna parte (o lo ví en un documental de National Geographic), que un embajador daba la mano a un Jefe de Tribu del interior de la Isla de Nueva Guinea, y éste, entendiendo que era un regalo, se la cortó y la comieron de aperitivo. También recuerdo que alguien me contó que un misionero se encontró a una exploradora en el centro de Madagascar, metida en una gran olla empezando a humear, y que el mago del lugar, bailando y cantando alrededor de la olla, de vez en cuando le atizaba golpes, con el cazo, a la cabeza de la pobre mujer,... acercándose el buen samaritano al Jefe, le pidió que, por favor, cuando menos dejaran de golpearla, a lo que el Jefe le dijo, "Pues por favor, dígale Ud., que deje de comerse las patatas". Debemos recordar que los actuales cubiertos de mesa, no fueron utilizados hasta finales del siglo XVI, o sea a tiempo para que Sancho Panza, dejara de comer con los dedos, o a lo sumo con su navaja de Albacete, aunque sí existían, por separado desde tiempos prehistóricos, en diversas versiones, cuchillos, dagas, espadas, hachas, tridentes, lanzas con múltiples cabezas, cazos para servir la sopa, o echar aceite hirviendo sobre el enemigo, etc., pero, no se usaban juntos en la mesa, o al menos de forma individual, y "obligatoria, por la cortesía de la casa", salvo para comer nécoras, bígaros, percebes, o lichis frescos.